El poder de la imaginación en una nacíon distopíca

Según la biblioteca nacional de España, La ciencia ficción es un género narrativo que sitúa la acción en unas coordenadas espaciotemporales imaginarias y diferentes a las nuestras, y que especula racionalmente sobre posibles avances científicos o sociales y su impacto en la sociedad. En ocasiones se la ha llamado también "literatura de anticipación". Teniendo lo anterior en mente se puede llegar a pensar en el desarrollo (casi nulo) de la lectura de esta en el contexto colombiano. En Colombia siempre ha estado en auge una literatura conservadora y realista, que no pasa de ser unos carros voladores y extraterrestres, Colombia acarrea obras con los pies en la tierra y sin ánimos de alzar vuelo hacia otras perspectivas más amplias, no es solo ese el problema, es también la desconfianza que se le da a la ciencia ficción como parte de la literatura colombiana, como parte de una visión de un futuro más amplio. la Importancia principal decae en la anticipación social sobre los diferentes devenires, y por lo tanto el acogimiento que dichas perspectivas debería tener. Este escrito persigue principalmente a jóvenes, y adultos, ya que en ellos está el futuro del país, pero también generar un pensamiento más amplio en los adultos conservadores. Germinando esta etapa es importante incluir que el propósito principal del escrito es dar a conocer la ciencia ficción como literatura no solo de entretenimiento sino también de auge político y social, los temas que se desarrollaran son principalmente, dejar clara la comparación que hay sobre obras reconocidas mundialmente, como los son “la última pregunta” de Isaac Asimov, “vendrán lluvias suaves” de Ray Bradbury , “Todas las lágrimas del mundo” de Brian Aldiss , sus contextos y como los problemas que abrazan pueden verse representados en el contexto colombiano. Por último, desplegar una serie de argumentos que expliquen como un pueblo sin alas de imaginación se está conduciendo a una típica distopia literaria, y como la ciencia ficción es capaz de ayudar.

Para hablar de la ciencia ficción en Colombia, se tiene que comenzar con el contexto de literatura colombiana, como bien dice Luis Carlos Barragán, “La literatura colombiana está pegada a la realidad, porque nuestra realidad necesita mucha atención. Tenemos muchos problemas —el conflicto armado uno de ellos—, y muchos autores se encargan de ellos”. Lo anterior dicho es cierto, e innegable, hasta nuestros días, los autores siguen destacando sobre todo por ser tener narración melancólica, cruda y real de sus entornos, ¿Por qué?, porque Colombia se ha visto nutrida por el terror, “Es explicable por tanto que la única explosión literaria de legítimo carácter nacional que hemos tenido en nuestra historia – llamada “novela de la violencia”—haya sido un despertar a la realidad del país literariamente frustrado. Sin una tradición, el primer drama nacional de que éramos conscientes nos sorprendía desarmados.” (Marquez, 1960). Esto dicho en términos generales, nuestro pueblo culturalmente esta levanta sobre pilares de testimonios crudos y reales, no cabe duda de que esto nos ha dejado, como dice García Márquez en un “estado de catalepsia intelectual”, para el uso de la imaginación a alcance no solo universal, más que todo nacional. La literatura (de la mano obviamente con la cultura) debe servir como principal pilar para moldear nuestro futuro, si es cierto, que como dice Marcus Garvey, “un pueblo sin el conocimiento de su historia pasada, su origen y cultura , es como un árbol sin raíces”, sin embargo también debemos pensar en nuestros frutos, en el futuro, se debe mirar la literatura colombiana como algo que aunque realista, debe salir a dar frutos, como un fénix que se ha renacido en una tierra de terror.

 

Ya habiendo contextualizado un poco sobre la literatura colombiana que aqueja el letargo de imaginación que se tiene en nuestra sociedad, se puede pasar a hablar de la ciencia ficción y la literatura colombiana, en este caso se van a exponer problemática de tres cuentos en concreto. Comenzando con el cuento “los hombres que asesinaron a Mahoma” de Alfred Bester, tiene como argumento principal la tecnología de la información, en el cuento se inserta en la universidad desconocida, en donde trabaja el protagonista, esta ayuda genera un hilo conductor en el cuento como la “biblioteca” automatizada de información; esta es una rama que en Colombia se conocen como las TIC (tecnología de la información y comunicación), las cuales han presentado un punto crítico para la economía colombiana decreciendo 1,5% anual, lo que quiere decir que este punto es un pilar importante que frena el crecimiento del país. Lo importante en estos momentos es parar el siseante abismo de desconocimiento, se debe generar soluciones efectivas y creativas, y en eso puede ayudar la ciencia ficción, para promover soluciones factibles y dotar de creatividad a los ingenieros, administradores y gobernantes de hoy en día.

 

En segundo lugar “todas las lágrimas del mundo” de Brian Aldiss en este texto se puede ver claramente dos aspectos contundentes que se acomodan perfectamente en la siseante sociedad actual de Colombia, para empezar el odio, el amor y el odio son los personaje principales de esta narración distopíca, en Colombia como en muchos otros lugares se ha venido perdiendo la tradición humanitaria, el ser solidario, en ayudar; estamos por un lado en una competencia entrópica, y sin sentido para ganar poder, y por otro lado, como si a remedio de la abuela fuera, estamos siguiendo al pie de la letra lo que fervientemente los autores de ciencia ficción, han querido evitar, no se está haciendo prácticamente nada para postergar  un poco el final tan mencionado, nuestros recursos son finitos, algún día escasearan y se tendrá; como bien lo han predicho varios; distribuir los recursos. En el otro lado de la moneda en este cuento, el autor también menciona, una solución, el amor, definiéndose coloquialmente como el Sentimiento de vivo afecto e inclinación hacia una persona o cosa a la que se le desea todo lo bueno; es decir que debemos amarnos, y amar para dejar de lado esta locura realista, en que muchos creen vivir, pero ni siquiera llegan a ser.

 

En tercer lugar, se tiene vendrán lluvias suaves de Ray Bradbury, en este texto   la automatización y el avance tecnológico son su principal enfoque, La casa hace todo por la familia y es a través de su comportamiento que aprendemos más sobre las personas que alguna vez vivieron allí. A pesar de las maravillas de la vida automatizada, aparece también la falta de humanidad. Mientras la casa se está cayendo a pedazos la cocina sigue haciendo el desayuno, pues eso es lo que está pasando en el país, mientras que una emergencia sanitaria ocurre, muchos optan por ir de paseo de olla, y disfrutar la decisión de no pago de servicios por parte del gobierno, como si fuera un simple regalo por estar sobreviviendo a la pandemia. ¿El llamarnos a nosotros mismos humanos cuando se esta tan escaso de humanidad, es realmente posible?, porque para mí, simplemente nos estamos convirtiendo en máquinas, hechas para nacer, reproducirse y morirse, ¿dónde quedo esa chispa de humanidad tan pictórica y linolea, que Carlos Linneo se esforzó por definir hace años?, en estos momentos creo más factible  el utópico sueño de Bradbury; que las maquinas tengan sentimientos;  que nosotros volver a ser capaces de llenar por completo el término “humanidad”.

 

En última instancia se puede decir que Colombia necesita la ciencia ficción, y aunque no parezca ya se ha mencionado anteriormente varios ejemplos, la ciencia ficción es un método de resolución de problemas, como dice Diana Uribe: Los pueblos solo pueden tener un futuro cuando se lo pueden imaginar, y se sabe que es cierto, un pueblo que no quiere salir adelante no hace nada, ni siquiera imaginarlo. En esta época, en donde se dice, se está viviendo parte de una película de ficción; ya que se sale a la calle y esta desolado y nebuloso, las noches intrincadas y las personas vistiendo mascarillas; es cuando más se necesita imaginar una Colombia diferente. La ciencia ficción es un tic-tac que nos despierta de la predeterminada realidad, pues los mundos que se crean alrededor de esta no son remotos: hay una inflexión de realidad que nos excita, que nos alerta, que nos pone a pensar e imaginar, además de reevaluar un futuro más allá de las condiciones de la realidad. De ahí que haya que seguir conociendo, divulgando y cavilando la ciencia ficción en nuestro país, en el que se cree se vive, pero en realidad solo estamos intentando sobrevivir.

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